Una bomba esperada

Afectado por la volatilidad de unos mercados que siguen pendientes del alza en el rendimiento de los bonos públicos, Wall Street encadenó dos cierres en caída y el Dow Jones de Industriales, su principal indicador, perdió un 2,13 por ciento.
Sinfopress

La Casa Blanca acusó de la corrección a la política de subida de tasas de la Reserva Federal estadounidense tras años de tipos muy bajos y de haber inundado de dinero barato los mercados para sostener la economía, pero el FMI apunta también al temor a una guerra comercial generalizada entre las principales potencias económicas.
Christine Lagarde directora general del FMI, había dicho desde Bali –donde el organismo internacional celebra su cumbre anual- que las subidas de tasas son “un movimiento necesario e inevitable” para economías como la estadounidense cuando registran –y ahora se da esa situación- un crecimiento fuerte con crecimiento de inflación y desempleo muy bajo.
También se apunta como una de las principales razones de la caída de los mercados a las tensiones comerciales desatadas desde Estados Unidos imponiendo aranceles y respondidas por las principales economías con sus propios aranceles, como ya hicieron la Unión Europea y principalmente China.
A las caídas de mitad de semana se añaden las de días precedentes que eliminan, en su conjunto, las ganancias de los últimos tres meses. Mientras el llamado índice del miedo, el VIX, llega a sus niveles más altos desde la primavera. Las cotizaciones que más están sufriendo son las de las empresas de tecnología, que colectivamente se conocen como FANG (Facebook, Amazon, Netflix y Google-Alphabet) y retroceden de cotizaciones máximas.
En la balanza de lo que pesa en contra de los mercados no so-lo se encuentran argumentos para la corrección tras una larga tendencia a la subida. Además hay que contar con el hecho de que recientemente el FMI ha recortado sus estimaciones de crecimiento mundial de la economía y singularizado no solo la inestabilidad de los países emergentes sino también el daño que la guerra comercial abierta por Donald Trump puede hacer a la economía. Buena parte de las empresas que cotizan en los mayores índices son multinacionales.
Pero la mayor preocupación es el ajuste que se está produciendo en las tasas de interés. La Reserva Federal ha aumentado el precio del dinero por octava vez consecutiva hace dos semanas e indicó que volvería a hacerlo antes de que acabara el año y en 2019.
La subida de tasas estaba más que adelantada y telegrafiada por una Reserva Federal que ha aumentado su transparencia en los últimos años y la subida de la rentabilidad de la deuda es algo natural en una economía tan fuerte como la estadounidense.
AL CALCE
Tras meses de ascensos continuados en las Bolsas, con algunas de las principales plazas del mundo tocando sus récords, la corrección que los expertos anunciaban desde hace semanas parece haber llegado.
El FMI había dicho la semana pasada que si las guerras comerciales se endurecían el gran perjudicado a medio plazo sería Estados Unidos.
En Europa también estaría afectando a los mercados la bronca que se prepara entre la Comisión Europea y Roma por el presupuesto italiano. Bruselas anunciará a mediados de noviembre si acepta o devuelve para corrección los presupuestos de los países de la Eurozona.