Tormenta calificada

Dos días después de que calificadoras como Moody’s y Standard & Poor’s rebajaran sus perspectivas para la economía mexicana, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) redujo en cinco décimas sus pronósticos de crecimiento de este año y 2020.
Sinfopress


La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) corrigió a la baja las previsiones de México, con un crecimiento del 2 por ciento este año y del 2.3 por ciento el próximo, lo que supone en cada caso cinco décimas menos de lo indicado en noviembre.
La organización considera que la subida del salario mínimo y los planes del Gobierno para reforzar la inversión en infraestructuras y aumentar la producción petrolera podría contribuir a elevar la de-manda interior.
El 5 de marzo, la calificadora Standard & Poor’s (S&P) revisó a “negativa” desde “estable” la perspectiva de la calificación crediticia de Pemex y CFE, luego de llevar a cabo el viernes una acción similar sobre la nota soberana del país.
La perspectiva de estable a negativa sobre la calificación es una advertencia de que la nota crediticia puede bajar debido a condiciones adversas en el panorama económico.
Semanas antes, Fitch anunció una baja en las calificaciones de escala internacional en moneda extranjera y de escala nacional de largo plazo de Pemex. También rebajó la perspectiva de calificación de la estatal Comisión Federal de Electricidad (CFE).
La proyección de la OCDE va en sintonía con las que han dado a conocer también el Fondo Monetario Inter-nacional (FMI), el Banco Mundial y Banco de México, así como instituciones financieras internacionales que incluso han hecho estimaciones por debajo del intervalo del gobierno.
En su informe trimestral del cuarto trimestre de 2018, el Banco de México revisó a la baja sus expectativas de crecimiento económico para el país durante 2019 por tercera ocasión consecutiva. Las ubicó en un rango de entre 1.1 y 2.1 por ciento, que representa una media de 1.6. En el anterior informe la expectativa fue de 1.7 a 2.7, es decir una media de 2.2 puntos.
Para 2020, ese pronóstico bajó de un rango de entre 2 y 3, a uno de 1.7 a 2.7 puntos porcentuales.
En el caso del FMI, en enero pasado el organismo internacional recortó su pronóstico de crecimiento del PIB para 2019 a 2.1 desde el 2.5 por ciento que previó en su reporte de octubre del año pasado.
“Lo que considero acerca de esta calificación es que se está castigando al país por la política neoliberal que se aplicó en los últimos 36 años, que fue un rotundo fracaso, sobre todo en los últimos años y para ser más preciso el año pasado, que no teníamos nada que ver con el gobierno, pero nos toca pagar los platos rotos”, dijo Andrés Manuel López Obrador.
Carlos Urzúa, secretario de Hacienda aseguró que las notas negativas de las calificadoras se deben tomar como un "granito de sal" porque no se trata de una calificación negativa sino de perspectivas.
Esto de las agencias hay que tomarlo con un granito de sal, no bajaron las calificaciones, bajaron nada más las perspectivas, eso es todo, no hay que hacer una tormenta en un vaso de agua".
Ricardo Monreal, coordinador de Morena en el Senado, afirmó que su partido no apoyará la iniciativa para regular a las calificadoras.
Aseguró que la mayoría de los senadores de Morena no están de acuerdo con la iniciativa de Salomón Jara, senador morenista para regular a las agencias calificadoras.
“Fue una decisión de grupo, hablamos con él de no presentar la iniciativa y lo tomó de muy buena forma”. Dijo Monreal.
Jara Cruz, quien aseguró este jueves que pese a los rechazos de los líderes de su partido e incluso del presidente Andrés Manuel López Obrador, presentará una iniciativa que pretenda castigar a las agencias calificadoras de riesgo por no ser objetivas.
Monreal dijo que el senador Jara está en su derecho de presentar iniciativas, pero que en este caso no tendrá respaldo de Morena, partido que tiene mayoría en el Senado.
AL CALCE
Las calificadoras son empresas privadas encarga-das de evaluar el riesgo crediticio de títulos de deuda emitidos por empresas y gobiernos (en este caso México, Pemex y CFE), para ello asignan una calificación que va desde la calidad más alta con poco riesgo hasta la calidad más baja con una probabilidad de reembolso mínima o nula.
Los cambios de calificación mueven los mercados, afectando al valor de los activos y, por ende, las exigencias de capitalización. Un cambio puede causar una des-estabilización repentina y agudizar la volatilidad, particularmente cuando se trata de una rebaja de la calificación.
Junto a México, Argentina también ha recibido malas previsiones. La recesión económica, sin ser tan pro-funda como en 2018 (-2.5 por ciento), va a continuar.
La caída del PIB del 1.5 por ciento que la organización estima para 2019 es la principal revisión al alza de las expectativas en este informe (era cuatro décimas peor en noviembre).
En 2020, el cambio del peso debería continuar a impulsar las exportaciones, como también la producción agrícola, y Argentina debería progresar un 2.3 por ciento.
Francia, menos expuesta al comercio mundial, tampoco se salva de la ralentización, ya que la progresión de su PIB debería limitarse al 1.3% tanto este ejercicio como el próximo (con tres y dos décimas menos de lo anunciado en noviembre), tras el 1.5 por ciento en 2018.
La zona euro y el Reino Unido también sales mal parados debido a la incertidumbre política, la fuerte ralentización del comercio exterior y el “brexit“. En su informe de perspectivas publicado este miércoles, la OCDE calcula que el producto interior bruto (PIB) de la zona euro sólo crecerá un 1 por ciento en 2019 (tras el 1.8 por ciento de 2018), lo que significa ocho décimas menos de lo que había anticipado en noviembre.