Rechazos y coincidencias

En una inédita pugna, integrantes del Poder Judicial de la Federación enfrentaron a los poderes Ejecutivo y Legislativo, y se acercaron a una crisis institucional.
Sinfopress


La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) propinó a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) su primer revés como Presidente, al ordenar la suspensión de la aplicación de la Ley Federal de Remuneraciones que establece que ningún funcionario público puede ganar más que el Mandatario, para que la Cámara de Diputados elabore el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) del próximo año, como lo hizo cuando aprobó el de 2018.
El ministro Alberto Pérez Dayán admitió a trámite la acción de inconstitucionalidad tramitada por una minoría en el Senado y afirmó que la medida de suspensión no impide a los diputados incrementar o reducir los sueldos como así lo consideren. En su acuerdo, explicó que el fallo determina que los salarios “no sean fijados en términos de la ley reclama-da, hasta en tanto se resuelva el fondo de la controversia”.
Lo anterior significa que los diputados podrán fijar el salario que recibe el Presidente de la República tomando como base las responsabilidades y especificaciones del cargo, es decir, no necesariamente los 108 mil pesos que el propio titular del Ejecutivo se había fijado como sueldo.
El magistrado Luis Vega Ramírez, presidente de la Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del PJF, advirtió que en una democracia no caben jueces dóciles al servicio de nadie, a pesar de lo que señala la campaña de desprestigio en su contra.
Tras el fallo, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado Carrillo, advirtió que pese a la suspensión habrá austeridad.
En Twitter, Delgado comunicó que en el PEF 2019 “se ajustarán los salarios para que na-die gane más que López Obrador, como lo ordena la Constitución”, y advirtió: “Aunque se resistan, habrá austeridad republicana”.
El presidente de la República salió a decir en su conferencia de prensa matutina que en el PJF había gente que ganaba más de 600 mil pesos al mes. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) contestó casi inmediata-mente catalogando los dichos del Ejecutivo como falsos y publicando datos del Diario Oficial de la Federación respecto a los salarios que reciben los ministros, magistrados y consejeros.
López Obrador volvió a referirse a los salarios que reciben los magistrados y su negativa de reducirlos. El Presidente fue más directo al expresar: “El que quiera ser millonario que no se ocupe del servicio público”, aunque aseveró que el debate ha contribuido a la democracia mexicana.
En el ámbito legislativo, senadores de oposición presentaron una acción de inconstitucionalidad en torno a la polémica Ley, lo que llevó a la SCJN a suspender su entrada en vigor en lo que se resuelve de fondo la controversia generada.
AL CALCE
En redes sociales las opiniones de analistas se vertieron y más de uno catálogo la actitud del presidente como autoritaria al no respetar la decisión de los integrantes de otro poder.
Encontradas entre sí, las opiniones de usuarios de redes sociales han girado en torno a los “megasalarios” que los magistrados, jueces y demás integrantes del Poder Judicial reciben por su labor.
Los tres Poderes de la Unión llegaron al límite con la famosa Ley Federal de Remuneraciones de Servidores Públicos:
López Obrador, retomando lo que dice la Constitución, quiso que ningún funcionario gane más que él: 108 mil pesos mensuales. Pero debió ser que ser un ente independiente, técnico, conocedor, el que determinara los ingresos. E impactos y alcances. No un mandatario.
Los legisladores, atendiendo los anhelos de Andrés Manuel, desempolvaron un proyecto de ley y sin mayor actualización lo lanzaron para su votación. A sabiendas que sería impugnado a las primeras de cambio. Así ocurrió. Llovieron los amparos y se interpusieron ante la Corte dos controversias constitucionales.
El Poder Judicial. Que se convirtió en juez y parte, ni hablar. E hizo su entrada en el espectáculo de los abusos. Los escándalos peñistas fueron, por fortuna para jueces, magistrados, consejeros y ministros, cortinas acaparadoras de atención. Pero hoy, la vista ya está en ellos. Las discusiones sobre el nepotismo y sus sueldos muestran poco apoyo social y mucha exigencia para que moderen lo que se auto adjudican.
La población quiere más justicia y me-nos desigualdad.