Oportuna aceptación

El presidente Andrés Manuel López Obrador y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) colaborarán en materia de inversión para lograr un crecimiento de 4 por ciento, erradicar la pobreza extrema en el sexenio y acabar con la corrupción.
Sinfopress


¡Hagamos historia! Nosotros le ayudamos, podemos movilizar a los sectores más organizados de la sociedad, afirmó el empresario después de poner de ejemplo el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que ha interesado a casi 80 mil empresas. ¡Cuente con el sector empresarial organizado!, manifestó Carlos Salazar Lomelín como nuevo dirigente del organismo cúpula en la 36 asamblea ordinaria, ante el jefe del Ejecutivo federal quien garantizó a los empresarios que siempre tendrán el respaldo del gobierno, pero aclaró que también se requiere el apoyo del sector privado, nacional y extranjero, para lograr el crecimiento de la economía.
Con la frase: trato hecho, el Presidente avaló dos compromisos planteados por Salazar Lomelín: colaborar para crecer 4 por ciento y acabar con la pobreza extrema en seis años.
En esta difícil tarea de transformar a México, agregó, usted y sus colaboradores no están solos. Aquí estamos, para empezar, los empresarios. Antes que nada estamos como mexicanos y me interesa decirle, señor Presidente, que en esta misión no buscamos ningún privilegio: queremos acompañarlo.
López Obrador señaló como tercer compromiso acabar con la corrupción, planteamiento que recibió aplausos de los asistentes, ante quienes resaltó la honestidad e integridad de su nuevo dirigente.
Antes, recordó que con Juan Pablo Castañón, ex líder del organismo cúpula, vivió “tiempos difíciles “en la campaña presidencial. No obstante, le agradeció su apoyo, respe-to y tolerancia, porque a pesar de las diferencias logramos respetarnos y conciliar en la diversidad, en la pluralidad.
El mandatario destacó que el mejor instrumento para llegar a los acuerdos es el diálogo, los equilibrios y la búsqueda de la conciliación. Explicó que el gobierno federal está poniendo en práctica que la inversión pública sea básicamente capital semilla que se complemente con la inversión privada nacional y extranjera.
Aplicó ese modelo de economía mixta como jefe de Gobierno del Distrito Federal, cuando por cada peso del erario la iniciativa privada invirtió 30 o 40 pesos.
“Es lo que queremos que se aplique en este sexenio para reactivar la economía. Así va a ser la inversión para construir el Tren Maya, mil 500 kilómetros de vías… es una inversión de 120 mil, 150 mil millones de pesos, y la hacienda pública no puede financiar un proyecto de esa magnitud. Vamos a invertir una cantidad y vamos, con eso, a convocar a inversionistas privados, nacionales y extranjeros.”
Lo mismo dijo para el caso del Istmo de Tehuantepec y para conectar al país por Internet, con una red de fibra óptica de 50 mil kilómetros de la Comisión Federal de Electricidad. Explicó que el gobierno realizará una licitación con la finalidad de que con inversión privada la Internet sea gratuita en carreteras, plazas públicas, escuelas y hospitales.
De modo que, precisó, hay muchos proyectos para participar de manera conjunta. Estamos por la apertura económica.
En sus palabras de despedida, Juan Pablo Castañón, reconoció a la pobreza y desigualdad como los retos que enfrenta México, y por los que, desde la libre empresa buscaron construir acuerdos durante los tres años de su gestión al frente del CCE.
"Desde nuestra perspectiva México tiene que dejar de subsidiar la pobreza a través del empleo", dijo.
AL CALCE
Los Integrantes del CCE representan a un millón 300 mil empresas que generan más de 18 millones de empleos formales.
Se requiere el equivalente a entre 25 y 27 por ciento del producto interno bruto, después de que la inversión pública se redujo en años recientes y la participación de la iniciativa privada, si bien ha aumentado, no es suficiente para cubrir el faltante.
En la última medición de pobreza a nivel nacional del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), que abarca hasta el año 2016, se identificó que en México hay 9.4 millones de personas en pobreza extrema. De acuerdo con el Inegi, la gente en esta condición dispone de un ingreso tan bajo que, aun si lo dedicase por completo a la adquisición de alimentos, no podría adquirir los nutrientes necesarios para tener una vida sana.
El último presidente mexicano en acercarse al crecimiento promedio anual de 4 por ciento por sexenio fue Carlos Salinas de Gortari, quien en su administración logró crecer 3.98 puntos porcentuales, según datos del Banco de México.
Antes de este sexenio, todos los mandatarios desde Lázaro Cárdenas del Río han crecido por arriba del 4 por ciento -excepto Miguel de la Madrid, que tuvo un crecimiento de 0.30 por ciento-.