Nos parecemos


El intercambio epistolar que mantuvieron al inicio de la semana Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump, fueron de los elogios mutuos dibujó las líneas que pretenden seguir ambos mandatarios, a pesar de las apariencias, los conflictos están latentes.
Sinfopress


La serie de propuestas que Andrés Manuel López Obrador, virtual presidente de México le mandó al Presidente Trump, delineó una estrategia para renovar y fortalecer la relación diplomática entre ambas naciones.
En la misiva se tocaron los ejes transversales decisivos para sacar al país adelante del rezago en el que se encuentra; primero propone renegociar el TLC con beneficios para México con el propósito de crecer la economía y disminuir la migración ilegal, habla de proyectos de infraestructura para fortalecer el turismo y generar desarrollo regional para el mismo propósito, propone partir el Istmo con vías férreas y convertirlo en zona franca para competirle al Canal de Panamá, además propone hacer de la frontera norte una especie de paraíso fiscal, (como Trump ha convertido a EU) que sirva de cortina para aquellos que buscan el sueño americano y mejor comiencen a trabajar en el “nuevo sueño mexicano”.
Finalmente reitera la idea de relanzar una nueva “Alianza para el Progreso” como aquella que implementó en 1961 el Presidente Kennedy, con el propósito de fortalecer a Centroamérica y se frene la migración ilegal.
El otro argumento de AMLO, el de ir en contra de las desigualdades, se dice fácil pero lograr el balance entre hacer lo necesario para crear mayor riqueza y al mismo tiempo, mayor igualdad, implica abatir privilegios, particularmente los fiscales de quienes ostentan mayor poder económico.
Pero existe un párrafo desafortunado en cual López Obrador se compara con Donald Trump, al señalar que ambos: “hemos enfrentado la adversidad con éxito” y “conseguimos desplazar al establishment”, creo que son dos personajes opuestos, en dos contextos diferentes que no se pueden comparar.
Estados Unidos respondió la carta cuidadosamente, tomando sus reservas para no caer en la emoción de creer en todas las promesas escritas, señala estar de acuerdo con los cuatro ejes rectores, pero ha enfatizó que la prioridad es renegociar lo más pronto posible el TLC, ya que si no tendrá que tomar otras medidas muy diferentes al respecto, y es muy enfático en que no aceptará la migración ilegal, no obstante le da entrada a la propuesta de desarrollo en Centroamérica sin relajar su seguridad fronteriza.
Estados Unidos sabe que le están ofreciendo algo muy difícil de cumplir ya que se requieren grandes cantidades de dinero que no tenemos para realizar estos sueños de grandeza, por eso no será fácil convencerlos de cambiar sus planes respecto a México, por lo que el nuevo gobierno tendrá que seguir reinventando su estrategia frente a EU y demostrarle que sí es posible lo que promete.
La cordialidad de Trump hacia AMLO ha sorprendido, pero no hay que perder de vista la historia de gobiernos como el suyo, que exaltan un nacionalismo extremo, xenófobo y racista para mantener unidos a sus electores, y acaban por consumirse en guerras internas o externas.

AL CALCE
La propuesta que le envió López Obrador a Trump “cuyo fin es iniciar una nueva etapa en la relación entre México y Estados Unidos”, parte de una idea de progreso distinta a la de Trump; habla de cooperación para dinamizar el crecimiento económico y de combatir las desigualdades acumuladas durante el periodo neoliberal.
Trump coincide en el lugar común de que el progreso necesita del crecimiento eco-nómico, pero ha dejado muy en claro que su política es de rivalidad hostil porque considera que los países compiten en un juego de suma cero que se desarrolla al borde del conflicto internacional.
Hay que recordar que Trump se quiere reelegir y su mejor propuesta para su electorado es golpear a México con el muro fronterizo, así como su cero tolerancia contra los migrantes ilegales.
La urgencia de Trump de terminar la renegociación del TLCAN, ya que “de otra manera tendré que elegir un camino muy distinto al presente”, hay que tomarla con pinzas.