Mayday para las finanzas


A lo largo de la semana existieron factores principalmente políticos que generaron una ‘tormenta perfecta’ que arrasó al peso, la Bolsa de Valores y los bonos del gobierno mexicano Una creciente aversión al riesgo en el mundo, aunada al nerviosismo en México.
Sinfopress

Durante los últimos sietes días, en el país pre-dominó el nerviosismo previo a la consulta para definir el destino del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) ante el riesgo de “discrecionalidad” en las políticas económicas de la siguiente administración.
Se llegó a argumentar que una eventual cancelación del aeropuerto en Texcoco dispararía una crisis financiera unas horas después de que se dieran los resultados. Lo ocurrido con los principales indicadores era la mejor muestra.
Los principales factores externos que provocaron la venta masiva de activos de riesgo fueron los temores al menor crecimiento económico por la guerra comercial de Estados Unidos y China, el alza acelerada de las tasas de interés de la Reserva Federal y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, a lo que se sumó la preocupación en materia de seguridad, luego de presuntos intentos de ataques a expresidentes estadounidenses.
El tipo de cambio subió este miércoles a su mayor nivel desde el 3 de julio y cerró en 19.5465 pesos por dólar interbancario, lo que implicó una depreciación de 1.32 por ciento, según datos del Banco de México.
La apreciación del dólar en el mercado global también influyó en el peso. El índice BBDXY, que mide a esa moneda frente a una canasta de 10 divisas, subió 0.41 por ciento.
Sin embargo, tras el cierre oficial, el dólar cotizó hasta 19.6270 en el mercado internacional. En ventanillas bancarias, el dólar se vendió en 19.90 pesos.
En medio de una ola vendedora de acciones en el mundo, el mercado mexicano ligó su tercer día a la baja. El Índice de Precios y Cotizaciones bajó 1.05 por ciento o más de 500 unidades, a 45 mil 959.04 puntos, nivel que no se veía desde principios de junio. En tanto, el FTSE BIVA cayó 1.08 por ciento a 928.11 puntos. En el año, los referentes accionarios mexicanos acumulan un desplome de 6.88 por ciento.
El mercado de deuda no fue ajeno a la presión externa. La tasa de interés del bono a 10 años emitido en México está en un ciclo alcista que lo llevó a pagar 8.35 por ciento anual al vencimiento, un máximo no visto desde enero de 2010.
AL CALCE
México no está exento de la volatilidad y el riesgo global. Pero hay que añadir dos factores locales: el cambio en la perspectiva de la calificación de Pemex y la consulta sobre el NAIM.
Parte del descalabro en la bolsa provino de EU, pues los índices Dow Jones y S&P 500 borraron las ganancias del año.
Hay alta volatilidad por la incertidumbre relacionada con tensiones geopolíticas
La volatilidad va a continuar, particularmente para América Latina. Estamos al final de un ciclo económico y empieza a haber algo de nerviosismo.