La guardia, en guardia

Tras una sesión de 10 horas de debates, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con el aval de la coalición legislativa que encabeza Morena así como de la bancada del PRI, la reforma constitucional que crea la Guardia Nacional propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador para reforzar la seguridad en el país y frenar el incremento de la violencia.
Sinfopress


El dictamen de reforma constitucional en materia de Guardia Nacional aprobado en lo general y en lo particular por la Cámara de Diputados será enviado, en primera instancia, al Senado de la República para su análisis, discusión y eventual aprobación.
La minuta que reciba la Cámara Alta será turnada primero a comisiones. De acuerdo con los legisladores consultados será la Comisión de Puntos Constitucionales la encargada de revisar el dictamen, pero a su vez podría solicitarse también el voto y opinión de las comisiones de Seguridad Pública, Gobernación y Defensa.
Debido a que se eliminó un artículo transitorio que permitiría al Ejército y la Marina real-zar tareas de seguridad mientras se consolidaba la formación de la Guardia Nacional, López Obrador aseguró que con esa eliminación la Guardia Nacional "prácticamente va a quedar igual como si fuera una reedición de la Policía Federal que como sabemos no funcionó".
"Nosotros tenemos que pedir respetuosa-mente a los senadores que se contemplen temas que fueron eliminados en la aprobación, sobre todo con la participación de las Fuerzas Armadas en el proceso de capacitación, de formación y que la definición con claridad sobre la facultad de las Fuerzas Armadas para intervenir en asuntos de seguridad pública", señaló.
El artículo al que hizo referencia el presidente es el cuarto transitorio que creaba un régimen de excepción que permitiría al Ejército y a la Marina participar en tareas de seguridad pública.
El texto de este transitorio propuesto indica que “de manera excepcional, en tanto la Guardia Nacional desarrolla su estructura, capacidades e implantación territorial, la Fuerza Armada permanente prestará su colaboración para la seguridad pública”.
De acuerdo con el artículo 129 de la Constitución, el Ejército no puede realizar dichos tra-bajos en tiempos de paz.
La Guardia Nacional es una policía “con carácter civil” y estará encargada de las tareas de seguridad pública que le corresponden al gobierno federal. Tendrá formación, capacitación y desempeño según esto, civil.
También funcionará con un sistema homologado al de las Fuerzas Armadas con cosas como la disciplina, estructura, jerarquía, servicios, ascensos, prestaciones e ingreso al purito estilo militar. Lo cual estará a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). El mando administrativo será el civil y el operativo será militar.
En el artículo 21 constitucional, se establece que los civiles se harán cargo de la “planeación, programación y ejecución” del asunto y a los militares les toca lo demás.
La Guardia Nacional es una “institución policial de carácter y dirección civil”, pero al mismo tiempo señala que ésta tendrá una “Junta de Jefes de Estado Mayor” compuesta por integrantes de las secretarías de Defensa, Marina y Seguridad.
Tatiana Clouthier, vicecoordinadora de Morena, acompañada en tribuna de siete diputadas de su bancada, propuso eliminar la Junta de Jefes de Estado Mayor de la Guardia Nacional, integrada por los funcionarios de Seguridad Pública, Defensa Nacional y Mari-na.
En el nuevo paquete de artículos transitorios se añade el que señala: “El Sistema Nacional de Seguridad Pública implementará un esquema de fortalecimiento del estado de fuerza y las capacidades institucionales de las instituciones policiales, bajo objetivos cuyos resultados sean verificable”.
Tatiana Clouthier subrayó que esa composición equivale a elevar a los militares a un nivel institucional en la toma de decisiones.
En la sesión del 15 de enero, la Cámara de Diputados aprobó con 348 votos a favor, 108 en contra y cuatro abstenciones, en lo general y particular, la re-forma constitucional para crear la Guardia Nacional.
El correcto funcionamiento de la Guardia Nacional requiere de la aprobación de tres leyes secundarias. Aunque el dictamen fue modificado ayer, se mantuvo la obligación de crear estas tres leyes secundarias aunque con distintos plazos.
El artículo Primero Transitorio estableció que una vez publicado en el Diario Oficial de la Federación el dictamen, el Congreso de la Unión tendrá un plazo de 90 días para expedir la denominada Ley de la Guardia Nacional.
AL CALCE
Jan Jareb, representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, envió una nueva misiva al Congreso de la Unión en la que advirtió que el dictamen aprobado, aun con modificaciones, resulta “preocupante” por tres aspectos: la estructura de la Guardia con una junta de jefes militar; la indebida regulación de los alcances del fuero militar; y la puesta a disposición de personas detenidas.
“La redacción propuesta abre la puerta a la privación de la libertad de personas civiles en instalaciones militares, La puesta a disposición es un concepto jurídico y formal, independiente a la privación de la libertad como hecho material. Al ser conceptos diferentes, con la redacción propuesta se podría legitimar una puesta a disposición de una persona en instalaciones civiles, aun y cuando haya estado en algún momento privada de la libertad en instalaciones militares”, señala la carta.
La carta del alto comisionado estuvo dirigida tanto a diputados como senadores, por lo que se prevé que pueda ser tomada en cuenta en cuenta por el Senado.
El colectivo Seguridad Sin Guerra, que agrupa a decenas de ONG, y que aportó la voz de expertos en estrategias para la paz, calificó la votación aprobatoria de la Guardia Nacional como una "simulación" y alertó que da la espalda a las víctimas que confiaron en Andrés Manuel López Obrador, al tiempo que profundiza una estrategia fallida que ha causado más de 300 mil muertos en el país.
"Nos traicionaron. Nos hicieron ir a los foros de pacificación, según a escucharnos. Les dijimos muy claro que no queríamos militarización, que ya basta del Ejército en las calles y de una policía inepta. Muchas madres les contamos cómo fue que el propio Ejército encubrió a los criminales, a los que se llevaron a nuestros hijos. Nos dijeron que nuestras voces importaban y resulta que no, que no importan nada. Votaron lo que quisieron con ayuda del PRI. Me siento traicionada" dijo Perla Casas, integrante del Colectivo de Fuertes Familia-res de Desaparecidos en Baja California.