La áspera tersura


La división del próximo Gobierno mexicano con la administración actual sobre la apertura del sector de petróleo y gas para la in-versión está emergiendo como un obstáculo clave para un acuerdo bilateral sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Sinfopress

Jesús Seade, representante para el TLCAN del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, le pidió al Gobierno de Trump que aborde las preocupaciones de que el lenguaje propuesto por Estados Unidos en el nuevo acuerdo comercial impondría demasiadas restricciones sobre cómo pueden tratar a compañías extranjeras que buscan explotar el crudo de la nación, según las fuentes, que solicitaron no ser identificadas discutiendo negociaciones privadas.
Robert Lighthizer, representante de Comercio de Estados Unidos, respondió, y Seade ha estado yendo y viniendo entre Washington y Ciudad de México para tratar de resolver los problemas, según las personas.
Seade rechazó la idea de que la energía haya pasado a ser un tema controvertido, pero dijo que se deben hacer ajustes en el lenguaje del acuerdo del TLCAN para que refleje la soberanía y los derechos sobre los hidrocarburos de México de una manera que no sea confusa.
"No se trata de no tocar la reforma energética, sino de tocarla de la manera correcta", dijo Seade
El secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, se negó a comentar sobre el tema de la energía cuando fue consultado por un periodista al ingresar a la sede del representante de Comercio de EU este viernes por la mañana.
Seade visitó solo la oficina del representante de comercio el 21 de agosto por la tarde y regresó con el equipo de Guajardo el miércoles, partiendo antes de ellos para tomar un vuelo de regreso a Ciudad de México.
Durante las últimas cinco semanas, las conversaciones entre Estados Unidos y México se han centrado en gran medida en reducir las diferencias sobre las normas que rigen la producción de automóviles en América del Norte.
Mientras el presidente Donald Trump ha planteado la idea de negociar acuerdos comerciales bilaterales comenzando con México, sus socios del Nafta han señalado que quieren mantener un acuerdo trilateral.
Al calce
Mientras el Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto está oficialmente a cargo de la negociación, cualquier acuerdo del TLCAN necesitará el apoyo de López Obrador porque requiere de la aprobación del Senado mexicano controlado por sus aliados, y le corresponderá a su gobierno implementarlo.
Las negociaciones del TLCAN están a punto de extenderse a la próxima semana, lo que presiona la meta de alcanzar un acuerdo antes de fin de mes, mientras Estados Unidos y México resuelven sus problemas antes de que Canadá se reintegre a las negociaciones.
Seade detalló el jueves que cree que debería ser posible que Canadá regrese a las negociaciones en Washington la próxima semana, incluso si Estados Unidos y México necesitan continuar trabajando en sus diferencias bilaterales al mismo tiempo.