Incertidumbre financiera

Sinfopress

Perspectivas económicas de México 2019 muestran un entramado complejo en la economía global. La guerra comercial entre Esta-dos Unidos y China puso en jaque la certidumbre de los merca-dos. La tregua pauta-da en la Cumbre del G20 en Argentina el 1 de diciembre entre los mandatarios Donald Trump y Xi Jimping, alivió la situación y los mercados iniciaron la semana con balanza positiva. Tasas de interés de Estados Unidos, presiones internacionales y bajo crecimiento a nivel global amenazan la economía mexicana.
Las principales aristas son: Una perspectiva de desaceleración de la economía mundial por incremento de tasas de interés de EU, una política monetaria restrictiva en Europa y el entramado de la guerra comercial entre Estados Unidos y China.
Brexit supone otro desafío a la economía, mientras Italia se acerca cada vez más a una alineación con la Unión Europea.
Generar los ingresos para sostener las inversiones prometidas son el principal reto del gobierno de AMLO. Particularmente, en cuestiones de inversiones para el programa prioritario. Al respecto, el deseo de la mayoría consiste en: mejorar la seguridad, una mejor educación y un ambiente de crecimiento económico y de progreso.
La comunicación adecuada y clara es estratégica y así se envían señales correctas a los mercados. La única constante en los mercados será la volatilidad.
De los retos que enfrentará el nuevo gobierno federal en materia económica:
1. Mayor presión para las finanzas públicas derivadas de un incremento sustancial en el costo financiero de la deuda pública (interna y externa). Esto es producto del alza en el tipo de cambio y de las tasas de interés. Un tipo de cambio en 20.30 pesos por dólar, y CETES a 28 días en torno al 8.25 por ciento implican que el año que viene el costo financiero de la deuda en la práctica superará los 750 mil millones de pesos. Con esta cifra, queda claro que una de las herencias más perversas que le deja el gobierno de Enrique Peña Nieto al de Andrés Manuel López Obrador, es la situación de las finanzas públicas. Peña Nieto endeudó al país de una manera irresponsable y muestra de ello es que en lo que va de su mandato la deuda del sector público pasó de 5.35 a 10.31 billones de pesos (al mes de septiembre de 2018).
2. Otro tema que preocupa es una posible disminución en la inversión productiva, deriva-da del alza en las tasas de interés, y por la incertidumbre o riesgo de que el próximo gobierno decida suspender la reforma energética. El alza en la tasa de interés en 5 puntos porcentuales en el periodo de los últimos tres años ha afectado negativamente a diversos sectores como el inmobiliario y el de venta de automóviles. Además, en el periodo de enero a agosto de 2018, se aprecia un estancamiento del sector construcción con un alza anualizada de apenas 0.5 por ciento, mientras que la inversión en maquinaria nacional presenta una disminución anualizada de -0.5. En cuanto a la reforma energética, se debe destacar que bajo las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), los inversionistas estadounidenses y canadienses que se vean afectados por una cancelación de la reforma energética pue-den demandar al gobierno mexicano, por lo que se ve poco probable una cancelación; sin embargo, sí existe un elevado riesgo de que la reforma citada se suspenda y que ya no veamos más licitaciones en el periodo de 2019 a 2024.
3. En el tema de la calificación de la deuda soberana, pues ya tanto Fitch Ratings como HR Ratings nos la pusieron con perspectiva “negativa” después de haberla tenido en “estable”. Sin embargo, la prueba de fuego para la calificación de la deuda mexicana será la presentación del Paquete Económico 2019, ya que en esos documentos (Criterios Generales de Política Económica, Presupuesto de Egresos y Ley de Ingresos) veremos cuánto y en qué pretenderán gastar, si habrá im-puestos nuevos, cuánto se destinará para el pago de intereses para deuda interna y externa, si los su-puestos en los que se basan los ingresos son reales, entre muchas otras cosas más.
4. Otro tema que preocupa es el proceso de ratificación del T-MEC en el Congreso de los Estados Unidos. En la semana que concluye ya escuchamos a legisladores del envalentonado Partido Demócrata insinuando que solicitarán modificaciones al texto del tratado. “Ciertamente hay algunas mejoras en el USMCA (T-MEC) con respecto al pre-vio TLCAN, pero aún no hay nada definido sobre si este acuerdo cumple con mi estándar para un acuerdo mejor para los trabajadores estadounidenses”, dijo el representante de Nueva Jersey, Bill Pascrell, actualmente el demócrata de más alto nivel de comercio del Subcomité de Medios y Arbitrios. Veremos si la negativa del Partido Demócrata a aprobar el T-MEC no se traduce en la denuncia del presidente Donald Trump de que se retiran del TLCAN, y con ello veamos al tipo de cambio mexicano presionarse de manera importante. No debemos olvidar que el tema tipo de cambio es muy relevante, y que si este no se estabiliza seguiremos viendo alzas en diversos insumos para la producción y en los bienes de consumo final, lo que representa más apretones en la política monetaria del Banco de México.
5. Incidencia de Andrés Manuel López Obrador en la política monetaria. Desde que el Banxico obtuvo su autonomía, AMLO será el primer presidente de México que tendrá la oportunidad de proponer durante su mandato a tres Subgobernadores del banco central. Si bien esto no ocurrirá en el 2019, sí podríamos presenciar en los próximos años a un banco central más preocupado por coadyuvar para que haya un mayor crecimiento de la producción y del empleo, y no tan preocupado en cumplir su mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo de la moneda. Tendríamos un banco central moderno con objetivos similares a los que tiene el Banco de la Reserva Federal de los Estados Unidos; sin embargo, hay que ver cómo reaccionan los mercados cuando se hagan las propuestas de quienes serán los subgobernadores y cuidar que quienes sean propuestos sean personas de una reconocidísima trayectoria y profesionalismo.
Esto ocurrirá en un contexto internacional complicado, ya que, 3 de las 4 principales economías del mundo enfrentan caídas o desaceleración en su tasa de crecimiento. Esto es importante porque si ocurre una disminución considerable en la tasa de crecimiento de Estados Unidos, entonces uno de nuestros principales motores de crecimiento económico se verá afectado: las exportaciones.
La desaceleración económica mundial es una realidad y ésta probablemente golpeará a los Estados Unidos en 2019. Esto por-que las economías de Alemania y Japón reportaron una caída de su respectivo PIB en el tercer trimestre de este año, la primera de -0.2 por ciento, mientras que la segunda de -1.2. Esto contrasta con el crecimiento de 3.5 porcentual anualizado reportado por los Estados Unidos durante el mismo periodo. Por su parte, en China, hay diversas señales de una profundización en su malestar económico, ya que su crecimiento fue de 6.5, la tasa más baja desde la crisis financiera mundial. Es así que tres de las cuatro mayores economías del mundo están en problemas.
El tema de la posible desaceleración económica de Estados Unidos es muy relevante porque nuestras exportaciones a dicho mercado equivalen al 27.5 puntos del PIB, y obviamente no es coincidencia que las exportaciones con destino a nuestro vecino del norte hayan aumentado a una tasa superior al 10 por ciento en el tercer trimestre del año, y al mismo tiempo hayamos visto una economía estadounidense extremadamente fuerte en el segundo y tercer trimestres de este año.
Estados Unidos, con su creciente déficit fiscal y sus guerras comerciales, enfrentará gigantescos retos en 2019, por lo que es incierto el desempeño que vaya a tener el comercio exterior mexicano. ¿Cuál será entonces la estrategia para lograr una economía dinámica que genere los puestos de trabajo bien remunerado que se requieren? Hemos visto que el crecimiento del mercado interno en México se ha dado porque cada vez hay más gente trabajando, y no porque haya habido una recuperación de los ingresos promedio de la población ocupada. Ojala que el próximo gobierno federal no se vea tentado a aumentar el gasto público de manera desproporcionada como detonante del crecimiento, habrá que esperar.
Las perspectivas económicas de México 2019 suponen retos para la economía mexicana, aunque también se abren oportunidades para los mercados.
Las perspectivas económicas de México 2019 se presentan como un desafío importante para el nuevo Gobierno, tanto por variables globales como nacionales. Sin embargo, estos retos para la certidumbre pueden afrontarse con herramientas de derivados, tal el caso de empresas que dependan de la certidumbre financiera en la búsqueda de un buen desempeño de sus negocios.