Aterrizaje forzoso

Durante la semana, se realizó la controvertida consulta que para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) con más dudas que certezas, en medio de una creciente tensión entre el gobierno electo y los empresarios involucrados, y con las reservas sobre el nivel de participación ciudadana.
Sinfopress

El desorden prevaleció en la consulta para decidir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).
Los tres primeros días de la consulta nacional por el Nuevo Aeropuerto estuvieron marcados por la res-puesta positiva de la ciudadanía, que acudió a emitir su voto a alguna de las casillas que se instalaron en la capital del país, aun cuando tuvieran que esperar incluso más de 40 minutos.
La mayoría de quienes sufragaron calificaron de positivo el ejercicio y celebraron que se les tome en cuenta ni siquiera están seguros de si los resultados serán transparentes y si de verdad se respetará la ‘voluntad ciudadana’.
Algunos están convencidos de que la decisión está tomada, pero aun así acudieron a votar.
Aunque el ejercicio también despertó desconfianza entre los votantes, tanto quienes se inclinaron por continuar la obra del Nuevo Aeropuerto en Texcoco como los que se pronunciaron por construir dos pista en Santa Lucía y acondicionar el actual aeropuerto de la Ciudad de México y el de Toluca.
La posibilidad de votar más de una vez, la utilización de materiales dudosos —como la tinta para marcar el dedo que se borraba o la falta de una mampara para garantizar el voto secreto—, la cantidad desigual de boletas en cada mesa de votación, o hasta la sospecha de que políticos de Morena defienden ciertos intereses económicos echaron a perder el primer ejercicio de consulta del gobierno electo.
Dejará ya una marca permanente en la decisión que tome el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Uno de los casos más sintomáticos ocurrió en Texcoco, uno de los municipios epicentro de la polémica, gobernado por Morena y donde hay desconfianza porque la consulta pueda ser manipulada… a favor de que se mantenga la construcción en lo que fuera el Lago de Texcoco.
Ahí gobierna Morena, con Adán Gordo Ramírez, presidente sustituto de Higinio Martínez, quien dejó el cargo a principios de este año para buscar un escaño en el Senado y hace días se pronunció porque la obra siga su curso.
Pobladores están en contra de la obra por las afectaciones ambientales y la falta de servicios que acarreará a los municipios aledaños al aeropuerto, como la escasez de agua potable, un mayor ruido y la devastación de zonas naturales.
Acusan que los intereses de políticos de Morena en el municipio podrían inclinar la balanza para que gane la opción de continuar la construcción en Texcoco.
AL CALCE
El procedimiento para preguntar sobre el futuro del aeropuerto organizado por el gobierno electo -que en la campaña se pronunció abiertamente por cancelar la construcción de la terminal aérea en Texcoco- carece completamente de sustento legal y de carácter vinculatorio, y ha sido señalada como un mero mecanismo para legitimar una decisión que ya está tomada de antemano.
Jesús Ramírez Cuevas, vocero de AMLO, dijo que existen errores técnicos en la aplicación de la consulta por ataques cibernéticos que se recibieron desde ayer en la mañana
Ahora, gane la opción que gane, los perdedores acusarán —y tendrán pruebas— de que la consulta no se trató de un ejercicio que blindará la opinión de los ciudadanos.
El que se haya podido votar en más de una ocasión envenenó el resultado de la consulta, sea cual sea, Santa Lucía o Texcoco. Siempre habrá la duda de si la opción que ganó lo hizo legítimamente o con irregularidades, con personas votando más de una vez o con coerción para votar por una u otra opción.
Entre las personas que acudieron a votar están quienes nunca han utilizado el aeropuerto, sino que llegaron por mera curiosidad, sin saber qué es lo que se estaba consultando, otras más al observar la casilla preguntaban si ahí era la encuesta de Morena, no la del aeropuerto.
Los tres primeros días de la consulta nacional por el Nuevo Aeropuerto estuvieron marcados por la respuesta positiva de la ciudadanía